Es un aire demasiado frío para ser junio.
El sol, no me ha dado los buenos días como siempre.
Y la luna se reirá de mí esta noche.
Las calles estaban plagadas de gentes sin rostro,
y yo aún así pretendía encontrarte.
Pero sé que no te veré más.
Que tu piel no erizará la mía jamás,
que no volveré a perderme en tu abrazo.
Porque tus labios y los míos nunca volverán a ser uno.
Porque no compartiremos nada, quizás...
¡Qué duras son las palabras!
¡Qué duro es decir adiós!
Qué débil puede sonar un verso...
porque ya no tenga fuerzas para escribirte.
Verdaderamente, ya no tengo fuerzas para escribirte.
No es que te ame, es que me siento traicionada.
Si el amor es tocar el hielo, y sentir que está caliente...
yo contigo pasé mucho frío.
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