Como una ráfaga negra todo se apaga,
las nubes esponjosas no se divisan.
Tapando el sol divagan,
tronando en la noche avisan.
Una gota cae despacio,
por la hoja de un bellotero
y se pierde en el silencio
que a su alrededor se planta.
Otra gota aún más veloz que la anterior
se pierde en el murmullo de la gente
que inocente,
no se dan cuenta de lo que se avecina.
El primer rayo inunda la escena,
el segundo desemboca en clamor.
El cielo llora lágrimas de verbena
cada una aún más mayor que la anterior.
Y así el lago se inunda,
la ciudad se sumergió
agua, agua y más agua
es el fin, el adiós.
las nubes esponjosas no se divisan.
Tapando el sol divagan,
tronando en la noche avisan.
Una gota cae despacio,
por la hoja de un bellotero
y se pierde en el silencio
que a su alrededor se planta.
Otra gota aún más veloz que la anterior
se pierde en el murmullo de la gente
que inocente,
no se dan cuenta de lo que se avecina.
El primer rayo inunda la escena,
el segundo desemboca en clamor.
El cielo llora lágrimas de verbena
cada una aún más mayor que la anterior.
Y así el lago se inunda,
la ciudad se sumergió
agua, agua y más agua
es el fin, el adiós.

No hay comentarios:
Publicar un comentario